PARÍS MIRA A VAN DER KEUKEN

La capital francesa mira a uno de los directores más importantes y un referente para el cine-documental contemporáneo, un cineasta fundamental del panorama europeo. Su trabajo comienza desde muy joven entrando en contacto con la fotografía, una disciplina que nunca abandonara, y que compaginará a lo largo de su vida con el cine. Su obra que se mueve entre el relato fotográfico y el ensayo, aborda y da entidad a temas sociales, poniendo el objetivo sobre las clases más desfavorecidas. Gracias al apoyo y a la financiación del canal público holandés VPRO, pudo desarrollar de forma libre su carrera.

© Centro Pompidou de París - Van der Keuken

En su obra se observa una cierta tensión entre las ideas, la película como proyecto político y filosófico, y el encuentro con la realidad. Para Van der Keuken la percepción es un lenguaje sutil que desencadena el pensamiento reflexivo. Ya en sus primeras películas de los años sesenta como "El chico ciego", "Beppie", "París al alba", "Ben Webster en Europa" o "El gato", se ve esa constante búsqueda de transgredir el retrato para configurar un lenguaje particular. Romper con la percepción natural de las cosas le permitía cuestionar lo que se le manifestaba ante su objetivo. El encuentro con la realidad podía ser para él sólo físico, instantáneo, impulsivo. En sus películas podemos ver el testimonio documental de como se adentra en el mar de Frisia, una región aislada y única en el mundo que comprende la zona costera de Holanda, Alemania y Dinamarca o como aborda el tema de la rivalidad en la creación, a través de la vida de un hombre y una mujer en un barrio en demolición de Ámsterdam, y en un pueblo del Sahara tunecino. 

© Centro Pompidou de París - Van der Keuken

El cine se convierte así en una herramienta de reflexión, una experiencia estética y conceptual que parte de la singularidad de la realidad y se apoya en la intención de querer decir. Su modo de coger la cámara, de atacar vigorosamente el motivo rodado, la forma de montar, es lo que hace reconocible el trabajo de Van der Keuken. La relación que tuvo Van der Keuken con la ciudad de París fue muy estrecha a lo largo de su vida, allí encontró una ciudad perfecta para el diálogo y donde poder desarrollar parte de su carrera. Ahora y después de 16 años de su muerte la ciudad incorpora su obra a la historia del cine con un ciclo retrospectivo sobre el trabajo del cineasta holandés Johan Van der Keuken en el Centro Pompidou de París. Una buena oportunidad para acercarse al trabajo de este director Holandés que hizo del cine una reflexión pausada y fográfica sobre lugares y personas únicas en su tiempo y lugar.

FECHA: Hasta el 19 de MARZO, 2018 - ver programa

Eduardo Álvarez | Madrid | 1 de Febrero 2018

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